jueves, 15 de agosto de 2013

VIAJE POR ISLAS GRIEGAS Y TURQUIA

Durante el pasado mes de mayo, nos embarcamos 7 días en el buque Zenith para disfrutar de lugares maravillosos descubriendo una representación de las Islas Griegas y parte de Turquía. Pasamos rápidamente por cada uno de ellos descubriendo la esencia de cada lugar. Sin duda, lo mejor del viaje, la gente encantadora que conocimos durante esos día navegando por el mar Egeo. Pongo un reportaje fotográfica de cada lugar, así como una breve explicación turística de lo que no debemos perdernos.


El primer día aterrizamos en Atenas (vuelo directo desde Madrid). Desde aquí nos desplazamos al puerto de Pireo para embarcar en el buque Zenith. Llegamos por la tarde y el barco zarpa a las 19:00 horas, así que realizamos una toma de contacto por el barco descubriendo todos sus rincones.  El día es cálido pero las tormentas acechan. La noche a bordo resulta tranquila aunque notamos cierto mareo al que pronto nos acostumbraríamos.


Al día siguiente, llegamos muy temprano a Santorini, la joya de las Cycladas. Su configuración geológica le da esa belleza salvaje y única. La isla toma su forma actual al hundirse la caldera de un enorme volcán. Su capital es el pueblo de Thira. Es uno de los pueblos más bellos y singulares del Egeo. Se encuentra construida y asomada sobre el extremo de un precipicio que mira sobre el hueco (caldera) dejado por el volcán. El barco se queda fondeando cerca de la costa y nos trasladamos al puerto en pequeñas lanchas. Para subir al pueblo existen varias opciones: burro, funicular o caminando y venciendo cientos de peldaños. El tiempo es reducido, así que cogemos el funicular para llegar a Thira. Aquí conocemos a Pablo y Jimena, una pareja encantadora de Argentinos que nos acompañarían durante todo nuestro viaje y con los que hicimos una buena amistad. Cogemos un taxi para desplazarnos a la ciudad de Oia situada sobre la punta septentrional de las isla, sobre la cumbre del arrecife a pique sobre la caldera. La plaza del pueblo se asoma sobre el mar y de aquí a la puesta del sol es posible admirar y fotografiar fantásticos panoramas. El atractivo de Oia, al igual que el de Thira, reside en su laberinto de casitas, muchas cavadas en la roca volcánica y pintadas todas de blanco, azul y ocre. Nos dedicamos a callejear por sus calles y disfrutar del encanto de este lugar. Después hacemos lo mismo por las calles de Thira hasta que decidimos bajar, esta vez caminando, por los cientos de peldaños que nos separan del puerto. Comenzando a bajar, una potente tormenta nos engancha y nos dejó totalmente calados.

Llegada a Santorini. Nos recibe un bonito amanecer



Ciudad pintoresca de Oia



Nos asomamos a la caldera para disfrutar de la inmensidad del oceano



El blanco y el azul los colores dominantes



El buque Zenith espera fondeando



Al día siguiente, llegamos muy temprano a Marmaris, ciudad situada al sudoeste de Turquía. Está rodeada al norte por el golfo de Gokova, al sur el Mediterráneo, al oeste la península Datca y al este el lago Koycegiz. En esta ocasión, alquilamos un Jeep para descubrir las numerosas bahías y el entorno natural de la zona. Visitamos la cascada Selale y varias playas de la zona adentrándonos por pistas naturales y disfrutando de la aventura en el Jeep.

Amanece sobre el puerto de Marmaris



Una foto con el barco



Plaza central de Marmaris



Entorno cercano a la cascada Selale



Cascada Selale



Naturaleza en estado puro



Con una cachimba



El Jeep que nos acompañaría durante el viaje



Saliendo de Marmaris 



Tras la visita a Marmaris, llegamos a la importante ciudad turca de Izmir. La ciudad de Izmir, la antigua Esmirna, se considera la más moderna y occidental del país. Nosotros elegimos la opción de visitar Efeso, una de las metrópolis Greco-Romanas más importantes de la antigüedad, que fue fundada sobre el Mar Egeo en el año 1000 AC.


Felino descansando sobre las ruinas de Efeso



Pablo, Maricarmen y Jimena



La Biblioteca



Anfiteatro



Decoración con frutas





Estambul: Caótica y serena es la ciudad más grande de Turquía. La ciudad está divida en dos partes bien diferenciadas, la parte asiática y la oriental. Es una ciudad de contrastes, situada entre dos mares (Mar de Marmara y Mar Muerto) y entre dos continentes (Europa y Asia), donde la encontramos demasiada oriental para ser Europea y excesivamente occidental para ser Asiática. La antigua Constantinopla ha sido capital de tres imperios: Romano, Bizantino y Otomano. Visitamos los lugares de interés de la ciudad, la catedral de Santa Sofía, el palacio de Topkapi, la Mezquita Azul, la Cisterna.. Además, callejeamos por sus calles y nos adentramos en el tumulto del Gran Bazar para realizar alguna compra y practicar la técnica del regateo. Al atardecer, caminamos a orillas del Bósforo para disfrutar de la últimas luces sobre la ciudad.

Llegada a Estambul. Al fondo, la Mezquita Azul



En el Palacio de Topkapi



Vistas de la ciudad desde Topkapi



Santa Sofía



Puesto de castañas y mazorcas



El Hipódromo



La Cisterna



Una calle de Estambul cercana al Gran Bazar



Atardecer sobre el Bósforo



Las Mezquitas de la ciudad comienzan a encender su luces



Anochece y los barcos navegan por el bósforo para mostrar la ciudad con sus luces



La magia de las noches de Estambul



Palacio Topkapi



Topkapi y Santa Sofía



Torre Galata



 Mykonos es otra de las islas Cicladas de gran interés, localizada sobre el Mar Egeo y con un atractivo turístico por sus playas y los colores blancos de sus poblados. En esta ocasión, alquilamos un coche y recorrimos la isla para descubrir sus mejores playas. Antes de todo, callejeamos por la población principal y visitamos la pequeña Venecia o barrio de Alekfandra con sus típicas casas con balcones y pórticos a la orilla del mar. Durante el trayecto, nos encontramos con el pelícano "Petros" y su pareja que recorren las calles del pueblo de forma habitual y subimos a la parte alta para ver los famosos molinos de viento

Vista de Mykonos


A orillas del mar



Pelicano Petros



Típicos molinos de esta región griega



La Venecia de Mykonos



Cantautores amenizando por las calles



Blanco 



Mercado en el pueblo



Columnas decorativas



Playa Gran Paradise



Accedemos a una de su playas



El día de regreso finalizamos con la visita a la ciudad de Atenas. Como no tenemos mucho tiempo, visitamos únicamente la famosa Acrópolis, el Parlamento y nos dimos una vuelta por "la Plaka", la parte centro y más antigua de Atenas, donde disfrutamos del típico café "Frape".

Anfiteatro subiendo a la Acropolis



Atenas, la ciudad más grande del país 



Vistas desde la Acropolis



Despidiendo el viaje





Fin del viaje



sábado, 1 de junio de 2013

ESQUI DE MONTAÑA EN EL GARMO NEGRO (3.064 M)

Domingo 26 de mayo: Recién aterrizado de mi viaje por Islas Griegas y Turquía (próxima entrada), nos planteamos la subida a esta bella montaña, uno de los primeros tresmiles occidentales de la Cordillera Pirenaica. Hacía muchos años que no la ascendía con esquís y, durante este año, me lo había planteado en varias ocasiones, aunque su orientación este,  las grandes cantidades de nieve recibida y la exposición a las avalanchas me hacían posponerlo a mejores condiciones. Ahora era el momento, un fin de semana en el que la nieve estaba totalmente asentada, no demasiado caluroso y con un rehielo nocturno excepcional para preparar un paradisiaco descenso y unas condiciones óptimas de subida. Estamos a las puertas de junio y las condiciones son prácticamente invernales. El sábado a la noche me reúno con Pablo, Ibón y Jon para poner rumbo a Sallent de Gallego y pasar noche en la acogedora casa de Ibón (muchas gracias por la acogida). Al día siguiente, bastante temprano, preparamos los "titos" y tiramos al Balneario de Panticosa para comenzar la subida al Garmo Negro. El día promete, mucho sol, buena nieve y temperaturas no demasiado elevadas.

Un grupo de montañeros recorren la canal ancha camino de la parte final del Garmo Negro. Fotografía sacada desde el Pico Foratulas un mes antes



Itinerario del día

En primer lugar pongo los gráficos y el recorrido sacado del GPS:

Track representado en Google Earth


Gráfico de ascenso y descenso (casi 1500 metros de desnivel)



Comenzamos un rápido porteo por el bosque hasta que alcanzamos la "Mallata baja", donde nos calzamos los esquís tras subir un poquito más (40 ´ a 2.000 m).  La nieve está dura y progresamos con cuchillas. Desde aquí, el manto ya es continuo y, en muy poco tiempo, por suave pendiente salpicada de pinos, alcanzamos la "Mallata alta", buen lugar donde contemplar las montañas de la vertiente opuesta subidas durante este invierno y primavera (1h 30 ´a 2.220 m).

Amanece sobre los Dientes de Batanes



Ibón, Jon y Pablo saliendo del bosque. En este momento, calzábamos esquís



En frente, Garmo Negro y Aguja de Pondiellos. Una suave pendiente, salpicada por pequeños pinos, nos separan de la Mallata Alta



Llegando a la Mallata alta. Ya divisamos el collado que separa las cimas de Argualas y Garmo



Garmo y Aguja de Pondiellos tirando de zoom


Pablo y Jon disfrutando de la bonita mañana


Dirección SO, seguiremos por la evidente vaguada ganando poco a poco altura. En este punto, detectamos como la nieve comienza lentamente a transformar sólo en aquellas zonas con mayor exposición al sol. Una vez salimos de la vaguada, tomamos dirección NO, ladeando por debajo del Argualas, hasta alcanzar la amplia canal (la pendiente aumenta) que nos lleva al collado que separa las cimas de Argualas y Garmo Negro (3 h:15 ´ a 2.850 m).

 Al fondo, de izquierda a derecha, picos de Bacias, Brazatos, Tablato y Foratulas



Subiendo por la vaguada en dirección SO. De telón de fondo, Serrato, Xuans, Batanes, Bacías y Brazatos



Una marmota. Cada vez más acostumbradas a la presencia humana



La pendiente aumenta camino de la canal ancha



No estamos solos. Otros montañeros han optado por esta acertada opción



Llegada al collado. Al fondo, a la izquierda, asoma el Vigñemale



 Al fondo, Astazus, Monte Perdido y Taillon



Ahora toca atacar la fuerte pendiente de la pala final de la montaña que tenemos que ascender con crampones y esquís a la espalda. La subida es bastante fuerte y la nieve está bastante congelada, así que progresamos con mucho cuidado para no resbalar. En 3 h 45 ´ aproximadamente nos ponemos en la cima de esta espectacular atalaya a 3.064 m. Sacamos unas fotos, picamos algo y disfrutamos de las bellas montañas que rodean el Valle de Tena. Desde la cima, aunque la nieve todavía no había transformado la pala final (no lo haría en todo el día), nos fijamos los esquís y comenzamos un glorioso descenso hasta el punto de partida. Los primeros metros cercanos a la cima exigían cierta habilidad y cuidado con los giros pero después la nieve se reblandecía algo más y nos preparaba un terreno inmejorable para disfrutar de otro de los mejores descensos de la zona del Balneario.

Los Infiernos



Pala final desde la cima


Argualas y Algas



El Midi d´ Ossau



Bien de nieve para acabar el mes de mayo


Atómico Pablo llegando a la cima. Al fondo, el Pirineo más occidental todavía a tope de nieve



Foto que  nos sacaron en la cima. Con Jon, Pablo y otro Pamplonica que estaba por allí



Jon llega a la cima



Una vista atrás antes de acometer el descenso. El día invitaba a estar allí arriba


Comienza lo mejor, el descenso




Gran día de esquí y montaña en buena compañía que rematamos con una buena comida en casa de Ibón. Maitane nos había preparado un buen "perolo" de ajuarriero que disfrutamos regado de buen vino (muchas gracias Maitane).

La primavera llega al valle



Pablo el explorador. Buscaremos nuevas montañas



Hasta próximas aventuras. Nos vemos en la montaña